IVPA, 20/05/2017

 

Túpac Amaru
DISEÑO: Mónica Rosales

 

Prensa IVPA. Caracas, 18 de mayo de 2017. Tal día como hoy, dos hechos marcan la historia latinoamericana. En el año 1781 fue asesinado José Gabriel Condorcanqui Noguera, mejor conocido como “Túpac Amaru II”, descendiente de los Inca, quien lideró la denominada “gran rebelión” indigenista y anticolonial del siglo XVIII. Asimismo, diez años más tarde, nace Josefa Camejo, quien en 1821, al frente de 300 esclavos que trabajaban en su hato de Paraguaná, propició una rebelión contra las fuerzas realistas de la Provincia de Coro.

Impulsado por la defensa de sus territorios, el reconocimiento de los saberes ancestrales y el respeto a su pueblo, Túpac Amaru II emprendió la lucha en contra del Virreinato del Río de la Plata y del Perú. Luego de ser capturado, torturado y condenado a muerte, nunca lograron doblegar su voluntad. Ante la visita de José Antonio de Areche, enviado por el Rey de España para que delatará a sus aliados, proclamó: “Solamente tú y yo somos culpables, tú por oprimir a mi pueblo y yo por tratar de libertarlo de semejante tiranía. Ambos merecemos la muerte”.

Por su parte, aunque la historiografía no le daba su merecido lugar, Josefa Camejo es reivindicada por la Revolución Bolivariana como prócer de la independencia y lideresa de la desocupación de la colonia española. En el año 2002 el Comandante Presidente Hugo Chávez realizó la ceremonia de incorporación simbólica de la heroína al Panteón Nacional.

Jinger Rico, estudiante de antropología y servidora pública del Instituto Venezolano de Planificación Aplicada (IVPA), señaló: “Sólo una revolución socialista, basada en los ideales bolivarianos, ha permitido reconocer la importancia de las luchas de nuestros pueblos originarios y el rol decisivo de todas aquellas mujeres que fueron invisibilizadas por culturas patriarcales”.

 

Josefa Camejo

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