IVPA, 04/06/2017

 

 
 “Los tiranos huyen al ver a los soldados de la justicia...” Antonio José de Sucre “Los tiranos huyen al ver a los soldados de la justicia...”
Antonio José de Sucre
 

Aquel 04 de junio de 1830, por los caminos de la montaña de Berruecos (hoy día Colombia), al llegar al sitio de la Jacoba, emboscado por varios asesinos contratados a sueldo, es vilmente asesinado Antonio José de Sucre, el “Gran Mariscal de Ayacucho”, héroe de gestas independentistas, genio de la diplomacia latinoamericana, valiente militar y fiel amigo del Libertador Simón Bolívar, quien al enterarse del suceso exclamó: "¡Santo Dios, se ha derramado la sangre de Abel! la bala cruel que le hirió el corazón, mató a Colombia y me quitó la vida".

Ernesto Camilo Rivero Castañeda, Presidente del Instituto Venezolano de Planificación Aplicada (IVPA), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular de Planificación, señaló: “A pesar de todos sus extraordinarios logros, la historia no ha reconocido el justo y trascendental valor del Mariscal y otros próceres...quizás se deba a ese empeño por detener el proyecto bolivariano”. Recordó que dentro del instituto existe un espacio que lleva el nombre de Sucre, lo cual nos compromete a reivindicar la figura de este héroe de la patria.

En este sentido, el historiador y profesor universitario Hasdrúbal Becerra, quien se desempeña como Director de Sistematización de Experiencias de Planificación del IVPA, resaltó hechos significativos en la vida y obra del Gran Mariscal: “hablar de Sucre, es ubicarnos en el rol decisivo que tuvo para la gesta independentista. No en vano, el Estado que lo vio nacer, hoy día lleva su nombre”.

Sin lugar a dudas, su contribución a la independencia y posterior conformación de la Gran Colombia, fueron vitales, hasta el punto de ser el soldado más elogiado por el Libertador Bolívar, quien redactó y publicó en 1825 un "Resumen Sucinto de la Vida del General Sucre", siendo el único trabajo de ese estilo realizado por el Padre de la Patria, donde entre otras líneas escribió: “Usted está llamado a los más altos destinos y yo preveo que usted es el rival de mi Gloria".

Becerra explicó que Sucre tenía ese poder de liderazgo y capacidad para resolver conflictos, que lo hacían destacar sobre sus pares. Entre sus gestas, mencionó su participación en la redacción y discusiones para los tratados de regularización de la guerra, la firma de armisticios, la ordenación territorial y su carácter de estadista.

Con respecto a este último punto, comentó que durante su mandato como primer Presidente de Bolivia, el Mariscal promulgó leyes progresistas, hizo la división política del país, de acuerdo con el sistema francés, e impulsó la instrucción pública.  Precisamente, en honor al pensamiento educativo de Ayacucho, el Comandante Hugo Chávez crea la Misión Sucre, como instrumento para llegar a todos los sectores de la población que históricamente no podían acceder al sistema educativo.

Finalmente, pese a los incesantes ataques por querer destruir el proyecto bolivariano, al igual que en el pasado, hoy se demuestra el deseo del pueblo patriota por defenderlo, recordando aquellas palabras del Gran Mariscal: “Las naciones extranjeras fijan sus miradas sobre nuestra conducta; nuestra conducta política va pues a decidir nuestra suerte…”